En la antiguedad, los programadores se encargaban de escribir el código en Bloc de Notas y los diseñadores trabajaban en Corel. En aquellos días el concepto de Webmaster era un halago para aquel que dominaba los misterios de los servidores Apache y los scripts CGI.
Hoy en día sólo basta un dominio de USD $9 y una instalación de WordPress para divulgar tu opinión y tus contenidos a través de la otrora Supercarretera de la información.
Sirvan estas palabras para dar por inaugurado este weblog lleno de términos arcaicos.